“Les ruego me perdonen. Antes de ser juez soy un ser humano y creo que el día que pierda la capacidad de conmoverme presento la renuncia”, expresó el magistrado.

En medio de la audiencia de imputación de cargos contra Pedro José Trujillo, asesino de Nickol Valentina Rodríguez, relataron los hechos y dolorosos testimonios, que terminaron por conmover al Juez Segundo de Garantías.

En la audiencia, la Fiscal aseguró que en interrogatorio había logrado la confesión del crimen por parte del indiciado, y relató cómo ocurrieron los hechos.

“En el interrogatorio él contó que había visto sola a la niña en el túnel, la abordó y la cogió por el cuello, que ella se alcanzó a soltar; volvió y la cogió del cuello y la apuñaló en el mismo, y otra que no recuerda dónde y huye. Que cuando se fue, la menor estaba de pie”, narró la fiscal.

Por este y otros relatos, el juez terminó conmovido y no pudo ocultar la indignación y tristeza: “No existe ninguna justificación para haber perpetrado ese atentado por la diferencia abismal e inconcebible que existe, entre la insignificancia del valor penal de un teléfono celular, cuando se le compara con el supremo bien jurídico de la vida que además pertenecía a una niña menor de edad”.

En medio de la reflexión, el juez, con la voz entrecortada pidió un minuto de silencio y cerró la cámara.

El confeso asesino de origen venezolano, en medio de su defensa argumentó que había robado para comprarle unos tenis a su hijo que también tiene 15 años y vive en el país vecino.