Vándalos se toman Bogotá, dejando un saldo de siete personas muertas e innumerables daños económicos

    Bogotá se sumerge en una oleada vandálica, que deja a su paso disturbios con siete personas muertas, 140 heridos, 22 CAI incinerados y buses de TransMilenio destruidos.

    Justo cuando el mundo escribe una de sus más críticas situaciones en cuanto a mortalidad y a un virus que parece nunca acabar, Colombia alza la mano y suma víctimas, hombres y mujeres de una misma nacionalidad que luchan por ideales contrarios, dejando de lado la unión que la humanidad necesita.

    Bogotá, la ciudad capital de Colombia, ha despertado el llanto y el dolor de muchas familias durante las últimas 24 horas, protestas poco pacíficas que dejan a su paso pérdidas económicas, pero aún más lamentable, humanas.

    Luego de un incidente injustificable, por parte de dos policías hacia un ciudadano que horas después terminaría falleciendo en un centro asistencial. Los capitalinos en su desespero por mostrar el descontento, salieron a las calles dejando de lado el pacifismo y dando un nuevo pasó al vandalismo.

    Es así, como Bogotá amaneció este jueves con un lamentable panorama, luego de haber vivido una noche de protestas y vandalismo que dejaron a su paso siete personas muertas y 140 heridos, establecidos en 87 policías y 53 civiles.

    De igual forma, según Gustavo Alberto Moreno, director encargado de la Policía, aseguró que resultaron afectadas 56 instalaciones de la institución, 53 CAI vandalizados, 49 en Bogotá, 3 en Soacha y uno en Cali, Valle del Cauca. En la Capital fueron incinerados 22 CAI.

    Además, resaltó que 77 vehículos resultaron afectados. 37 buses de Transmilenio fueron vandalizados y 8 incinerados. Del mismo modo, 49 buses del SITP, vandalizados y cinco incinerados.

    En consecuencia a lo anterior, frente a estos innumerables desastres, atropellos y fatídicos hechos, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, expresó que “destruir la ciudad no va a arreglar a la Policía”, además le pidió a Iván Duque “una reforma constitucional, para establecer el uso de armas, los entrenamientos, la investigación, a quién se investiga”.

    Finalmente, la mandataria les pidió a los bogotanos “movilizarse con dolor, con indignación, pero no a la destrucción”.