No cesan los hostigamientos contra la Policía y al Ejército Nacional y las acciones con artefactos explosivos.

En las últimas semanas en el Catatumbo, los hostigamientos contra la Policía y al Ejército Nacional y acciones armadas con artefactos explosivos han aumentado; zona de Norte de Santander en la que convergen las disidencias de las Farc, el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y Los Pelusos.

A ese actuar de los grupos armados se suma el poder por la economía ilegal, representada por el narcotráfico y los cultivos ilícitos.

Uno de los hechos más resaltantes fue el atentado contra el alcalde de La Playa de Belén, Íder Humberto Álvarez García, el 24 de marzo, atacado por hombres armados cuando se movilizaba por el sector de La Virgen en una camioneta con su esquema de seguridad. Él salió ileso, pero su conductor resultó herido.

Días antes, en una vía que comunica a San Calixto con Hacarí, a la altura de la vereda Las Damas, instalaron un cilindro bomba durante un hostigamiento contra la base militar. El miércoles, 23 de marzo, la Estación de Policía de Teorama fue hostigada a disparos y los atacantes dejaron un artefacto explosivo en el parque central.

También se registró en El Tarra un atentado contra el oleoducto, a la altura de la vereda Vega de San Carlos; y en la vía Tibú-La Gabarra, secuestraron a un operario de maquinaria pesada de una empresa contratista de Cenit.

El viernes pasado, uniformados antiexplosivos del Ejército neutralizaron un artefacto dejado, al parecer por el Eln, en la vía que de Chitagá conduce al Cerrito, en los límites entre Norte de Santander y Santander.

Ese mismo día en la noche, la base militar y la Estación de Policía de La Gabarra, Tibú, fueron atacadas a disparos, generando pánico en la población.

El martes anterior, el Ejército desactivó en zona rural de San Calixto tres medios de lanzamiento de artefactos explosivos, con los que el Eln pretendía atentar contra la integridad de la población civil y la fuerza pública. También, ese martes, la Policía informó sobre un ataque a la Estación de Policía de Ábrego, el cual dejó un informado herido.

Este miércoles, el Denor destacó la desactivación de un balón bomba dejado por el Eln en el parque principal de Teorama.

A estos acontecimientos vale sumar los ocurridos el sábado pasado en Tibú, contra tropas que adelantaban labores de erradicación de cultivos ilícitos: un grupo de uniformados cayó en un campo minado en la vereda Chinquirá, resultando heridos tres de ellos; mientras que en el sector Área Libre, otro grupo de soldados fue rodeado por unos 300 habitantes que deforma violenta los sacaron del sitio.

Habla el defensor del Pueblo

Para Jaime Marthey, defensor del Pueblo en Norte de Santander, toda la situación que acontece en el Catatumbo hay que mirarla en un mismo contexto, porque no es algo nuevo, sino precisamente es lo que ha ocurrido durante muchos años; acentuado ahora por el reclamo constante de las comunidades, que incluso están tomando vías de hecho.

“Por una parte, se debe revisar el cumplimiento real de lo pactado en el acuerdo de paz, sobre todo en referencia a la concertación previa para erradicar voluntariamente ofreciendo alternativas y no de manera forzada los cultivos de uso ilícito”, agregó.

Marthey añadió que, por otra parte, los constantes ataques contra la fuerza pública y las confrontaciones entre grupos armados ilegales denotan una pugna por el territorio, lo que pone en riesgo la población civil, lo cual el ente que representa ha advertido en las alertas tempranas vigentes, tanto para el Catatumbo como para la zona rural de Cúcuta, en donde existen recomendaciones para toda la institucionalidad y que deben cumplirse para evitar la consumación de más hechos lamentables.

Leonardo Favio Oliveros Medina