El individuo de 52 años fue rescatado por las autoridades de la capital de Santander, quienes investigan el hecho.

Desde la secretaría del interior municipal, se indica que ya se inició la ruta de atención a este individuo, del que se reserva su nombre y género para proteger su identidad.

Las autoridades manifestaron su preocupación ya que esta actividad criminal se ha convertido en una renta significativa para las organizaciones al margen de la ley, compitiendo con el tráfico de armas y de estupefacientes.

Además, desde la administración municipal se informa que a lo largo del 2020 se conocieron tres casos de esta modalidad de personas sometidas a explotación sexual, mendicidad y trabajos forzados.

Por Fabián Morales Gómez