En el historial de registro de Avianca, desde 2018 a la fecha, los casos de ‘pasajeros disruptivos’ se han duplicado.

Momentos de pánico vivieron los pasajeros del vuelo AV44, el cual cubría la ruta Bogotá – Ciudad de México y tuvo que hacer “una parada no prevista en Cancún con el objetivo de desembarcar a un pasajero disruptivo”, según informó la aerolínea Avianca.

Durante el vuelo, el pasajero presentó un comportamiento inusual al manifestar su intención de abrir una de las puertas del avión, lo cual despertó las alertas de la tripulación, quienes de manera oportuna evitaron que se pusiera en riesgo el vuelo.

Las acciones tomadas por la aerolínea fueron argumentadas en lo estipulado en los Reglamentos Aeronáuticos de Colombia (RAC), de la Aeronáutica Civil, en los cuales se establece que el piloto al mando tiene la autoridad para “adoptar las medidas que considere necesarias para garantizar la seguridad de la aeronave y de las personas o bienes transportados en ella”, así como “hacer desembarcar a cualquier persona o parte de la carga que, en su opinión, pueda representar un riesgo potencial para la seguridad de la aeronave o de sus ocupantes”.

En el historial de registro de la aerolínea desde 2018 a la fecha, los casos de ‘pasajeros disruptivos’ se han duplicado, donde su mal comportamiento o conductas inapropiadas, afectaron el desarrollo de las operaciones aéreas.