El hallazgo es calificado por astrónomos como un “gran salto”, debido a que es la estrella más distanciada captada hasta la fecha.

Cabe destacar que, “Earendel” está tan alejada que su luz tardó unos 12.900 millones de años en llegar a la tierra.

“Casi no lo creímos al principio, estaba mucho más lejos que la estrella más distante y más alta del desplazamiento al rojo anterior”, señaló Brian Weich, astrónomo de la universidad Jhons Hopkins de Baltimore, EE.UU.

Para el desucbrimiento estelar, se tuve en cuenta una base de datos del programa espacial RELICS (Reionization Lensing Cluster Survery) del Hubble, direccionado por Dan Coe en el instituto de Ciencia del Telescopio Espacial (STScI), ubicado así mismo en Baltimore.

“Normalmente a estas distancias, galaxias enteras parecen pequeñas manchas, con la luz de millones de estrellas mezclándose”, afirmó Weich. “La galaxia que alberga esta estrella ha sido magnificada y distorsionada por lentes gravitacionales en una larga media luna que llamamos el Arco del Amanecer”.

Posteriormente del estudio que se le realizó a la galaxia, Brian Weich dio a conocer una característica referente a la estrella la cual denominó como Earendel, que tiene una traducción en el inglés antiguo como “estrella del mañana”.

“Earendel existió hace tanto tiempo que puede que no haya tenido las mismas materias primas que las estrellas que nos rodean hoy en día”, señaló Welch. “Estudiar Earendel será una ventana a una era del universo con la que no estamos familiarizados, pero que condujo a todo lo que sabemos. Es como si hubiéramos estado leyendo un libro realmente interesante, pero comenzamos con el segundo capítulo, y ahora tendremos la oportunidad de ver cómo comenzó todo”.

De este modo, el descubrimiento se traduce como la apertura de una inexplorada formación estelar prematura.

Por: Jesús David Beleño