Se espera que una comisión del Gobierno atienda las peticiones de la comunidad sobre el cumplimento de la sustitución concertada de cultivos de uso ilícito.

Después de cuatro días retenidos en la base militar de Caño Indio, en Tibú, por parte de pobladores, fueron liberados la noche del miércoles los cerca de 130 militares y policías que permanecían en las instalaciones.

Los sembradores de coca y la Fuerza Pública llegaron a un consenso por la mediación que hizo la Defensoría del Pueblo, ente que trasladó una comisión para buscar una solución, ante el malestar que generaron las labores de erradicación de cultivos ilícitos.

El Ministerio Público también logró el día anterior que se reconectaran los servicios de agua y energía eléctrica, los cuales le habían sido cortados a la base militar por los manifestantes.

Jaime Marthey, defensor del Pueblo en Norte de Santander, indicó que están a la espera de que una comisión del Gobierno Nacional atienda las peticiones de la comunidad sobre el cumplimento del numeral 4 del Acuerdo Final de Paz, sobre la sustitución concertada de cultivos de uso ilícito.

“Las comunidades se retiraron para sus lugares de origen y están en asamblea permanente”, expresó Marthey sobre la acción que están llevando a cabo los cultivadores de coca, mientras hay respuesta a su petición.

Unos 300 habitantes, con palos y machetes, según lo informado por el Ejército Nacional, rodearon a las tropas que desarrollaban labores de erradicación de cultivos ilícitos en la vereda Los Cuervos y los condujeron hasta la base. Simultáneamente, 150 habitantes en el sector Las Palmas protagonizaron una situación similar con militares y policías.

El martes, los altos mandos de la Fuerza Pública decidieron enviar más soldados y policías para actuar de ser necesario y mantener el orden público en Caño Indio. El brigadier general Fabio Leonardo Caro Cancelado, comandante del Comando Específico de Norte de Santander, tildó de secuestro lo que ocurrió en este municipio del Catatumbo.

Carlos Martínez, comandante del Departamento de Policía de Norte de Santander (Denor), responsabilizó a ‘Jhon Mechas’, jefe de las disidencias de las Farc; y a dos hombres conocidos con los alias ‘Luis’ y ‘Chepe’, de esta situación en Tibú y que es “una retaliación” a la destrucción de un inmenso laboratorio de cocaína en la zona recientemente.

Leonardo Favio Oliveros Medina