La alerta en San Gil por COVID-19

San Gil COVID-19

Aumentan los pacientes con COVID-19 en San Gil, según el último reporte hay 68 casos activos y se confirman tres fallecidos

Son 78 los casos de contagios por Covid-19 en el municipio de San Gil, reportados hasta el momento, 4 de ellos importados desde ciudades como Barranquilla y Santa Marta, los cuales habrían sido la génesis de la propagación en la capital de Guanentá.

Ante ello el mandatario de los sangileños arquitecto, Hermes Ortiz Rodríguez sigue adoptando medidas estrictas y acude a la conciencia de la comunidad para prevenir más contagios “queda obligatorio el uso del tapabocas y el distanciamiento social. Esta semana vamos a ser muy exigentes con el cumplimiento de las órdenes para que estos contagios de los cercos que se tienen identificados no se aumenten”.

En el municipio de San Gil se han tomado 610 muestras de las cuales 78 han sido positivas y 200 están pendientes por resultado. En el más reciente reporte de Covid-19 entregado por las autoridades de salud de la ciudad, se registra la muerte de una mujer de 32 años de edad, este fallecimiento se suma a la de otras dos personas dentro de ellas un comerciante de productos cárnicos y un adulto mayor.

“En el Centro de Bienestar del Anciano, debido al cerco epidemiológico adelantado por las autoridades de salud departamental y local, se detectaron cuatro casos positivos para Covid-19 en adultos mayores, uno de ellos siendo remitido a la ciudad de Bucaramanga donde tristemente falleció. Los otros tres casos se encuentran aislados y en seguimiento permanente para que no se registren brotes del virus en los demás abuelos que están en esa institución” señaló el Alcalde Hermes Ortiz.

La alerta aumenta ante la presencia de más casos de covid-19 que se reportan diariamente, sumado a ello, la falta de una estructura adecuada para el Hospital Regional de San Gil, debido a la suspensión de obra para la construcción de la nueva edificación, además, la no adecuación de camas UCI, poniendo en riesgo las vidas de los sangileños.

Por: Heriberto Mariscal