Según la OMS, actualmente se han confirmado más de 1.000 casos en cerca de 30 naciones alrededor del mundo.

A pesar de ser “poco probable” que la viruela del mono se convierta en una pandemia como la del COVID-19, según la Organización Mundial de la Salud, OMS, algunos países iniciaron con la vacunación ante el aumento de casos.

En efecto, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido iniciaron con la inmunización, países donde existe presencia del virus en una cantidad no mayor a 330 casos.

No obstante, hay escepticismo ya que la vacuna a emplear fue fabricada contra la viruela, por lo que no se conoce con precisión la seguridad y eficacia para este brote de virus símico.

Según Natalie Dean, bioestadística de la Universidad de Emory en Atlanta, un gran problema, es que varios países alrededor del mundo preservaron algunas dosis contra la viruela, a pesar de que esta fue erradicada hace más de tres décadas, y la mayoría corresponden a vacunas de ‘segunda generación’, las cuales pueden causar efectos secundarios graves.

De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, y la OMS, las vacunas que se están aplicando, tendrían una eficacia del 85 %.