Águilas doradas debió afrontar su enfrentamiento contra Boyacá Chicó, a pesar de que 17 de sus jugadores estaban infectados.

Para evitar sanciones administrativas, el equipo antioqueño dispuso de sus jugadores disponibles, debiendo recurrir a usar su arquero suplente para que jugara de central.

El encuentro tuvo que suspenderse sobre el minuto 77 del juego después de que uno de los jugadores de Águilas Doradas terminó lesionado; ya que el número mínimo requerido de jugadores para afrontar un partido de fútbol es siete.

El encuentro terminó 0-3 a favor del Boyacá Chicó.

Por Fabián Morales Gómez