Una diseñadora alternativa creó estos elementos de bioseguridad que beneficiarán al medio ambiente, gracias a su esencial característica biodegradable.

Marianne de Groot-Pons, diseñadora en Utrecht, Países Bajos, es la creadora de los cubrebocas desechables, con una característica biodegradable que en su interior contiene semillas de flores.

El principal material con el que está hecha la mascarilla es papel de arroz, con un relleno de semillas de flores. Gracias a esas semillas, se pueden germinar plantas como ásteres, aciano, coreopsis, gilia, gypsophila, eneldo.

Por su parte, los cordones están hechos de lana de oveja, dándole un toque único a los tapabocas creados por Marianne, que hila, trenza y limpia este elemento de amarre.

Este artículo de bioseguridad se convierte ahora en uno de los más amigables con el medio ambiente, pero que protege del Covid-19 a la misma vez. Se espera que pronto logre entrar al mercado global.

Por Silvia León Sisa.