35 mil especies de animales alrededor del mundo se encuentran amenazados.

Como un ‘barómetro de la vida’, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) dio a conocer la lista de los cinco animales que podrían desaparecer durante el 2021.

Imagen del delfín rosado.

El primero que aparece en esta corta y alarmante lista es el delfín de agua dulce, el ejemplar habitante del río Amazonas. El delfín rosado o ‘tucuxi’ ha disminuido en su población a causa de la mortalidad por la pesca ilegal de este mamífero acuático.

Imagen del rinoceronte de Java.

En segundo lugar está el rinoceronte de Java con solo 50 ejemplares de esta especie, según el registro de la UICN. Estos animales son víctimas de la caza furtiva y la venta de su piel y cuernos, uno de los materiales utilizados por el ser humano para para la medicina tradicional asiática.

Imagen del atún rojo.

Siguiendo la denominada ‘Lista roja’, el atún rojo del sur o “Thunnus maccoyi” es una especie marina crítica en vía de extinción. Sus últimos ejemplares se encuentran en el Océano Atlántico, Pacífico e Índico, pero a causa de la pesca indiscriminada ya quedan pocos en el agua.

Imagen del Lemur cariancho.

El Prolemur Simus o el lemur cariancho ha disminuido, en 30 años, un 80 % del total de su población. Este problema se debe a la tala excesiva de bambú que hay en la zona de hábitat. Otro factor que lo afecta es la minería en los sectores de bosque natural. Según cifras de UICN, solo quedan 500 ejemplares.

Imagen del bisonte europeo.

Finalmente está el bisonte europeo, animal que sobrevivió al cautiverio, a principios del siglo XX. El mamífero fue devuelto a su zona natural casi 50 años después. Ese cambio ha causado que solo logre vivir en manadas entre Polonia, Bielorrusia y Rusia.
Hoy en día solo existen 47 manadas en libertad, pero a causa del hombre, los animales de esta especie están viviendo separadas, afectando su modo normal de vida.

Con esta lista, la organización pretende ejercer más control sobre las especies amenazadas, para así poder diseñar estrategias de recuperación de la fauna silvestre mundial.

Por Silvia León Sisa.