La población colombiana supera los 49 millones de ciudadanos, el 31,02 por ciento pertenece a menores de edad, clasificados en niños, niñas y adolescentes, equivale a un poco más de 15 millones de personas, según el DANE. De estos 15 millones, cerca de 10, están matriculados en colegios públicos y privados, ya sea en área rural o urbana. Quiere decir, hay 5 millones de niños, niñas y jóvenes que no estudian; entonces, ¿qué hacen?

Se cree que los menores de edad que pertenecen a la población que no estudia, son víctimas de abandono, abuso sexual, embarazo o trabajo infantil, según Defensoría del Pueblo. Nos enfocaremos en esta última, que, podría ser un gran porcentaje de niños obligados y reclutados para trabajar en ocupaciones ilegales.

A raíz de la pandemia de covid-19, aumentó el registro de niños reclutados forzadamente en el país; los grupos armados ilegales se aprovecharon de los menores que viven en zonas rurales y aisladas, para extorsionar y alistar a las armas. Cerca del 116% ascendió la cifra, respecto a 2019. Alrededor de 150 niños han sido reclutados en 2020 a lo largo y ancho del territorio nacional. En total, han sido 14.200 niños y adolescentes reclutados desde 2002, según el Alto Comisionado para la Paz.

Santander es un departamento que no es tan golpeado respecto a grupos armados ilegales en zonas rurales, pero sí bandas criminales urbanas dedicadas al microtráfico, hurto y extorsión, explotación sexual.

Entre 2000 y 2018, la cifra de jóvenes que se han desvinculado a grupos o bandas al margen de la ley es de 208, se desglosa así: en Bucaramanga 51, Suratá 40, Barrancabermeja 35 y Rionegro 16.

Según el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, en el 2018 en Santander, 941 jóvenes menores de edad fueron privados de la libertad por delitos como tráfico, fabricación o porte de estupefacientes (36%), hurto simple (29%) y hurto calificado (9%). Es decir, el 74% de los adolescentes detenidos en 2018 tenía alguna relación con el crimen organizado en Santander.

Los municipios que más se han visto afectados por el reclutamiento forzado son, Bolívar, Rionegro, Barrancabermeja, El Playón, Puerto Wilches, Simacota, Sucre, San Vicente de Chucurí y Sabana de Torres.

El ‘modus operandi’ de persuasión de las bandas criminales a estas familias son, prometerles mejor calidad de vida a los jóvenes, a través de las extorsiones y aprovecharse de sus situaciones económicas.

“Cuando estos niños terminan involucrados en estos delitos, lo hacen en muchas ocasiones porque son engañados o les hacen promesas falsas”, afirma la fiscal Claudia González, coordinadora del grupo de trabajo nacional para el fortalecimiento, investigación y judicialización contra la violencia de niños, niñas y adolescentes.

Según la fiscal, hay dos razones de motivos por la cual se reclutan menores, de carácter interno y externo. El interno consiste en un contexto familiar, de violencia intrafamiliar, sexual y de género, esto lleva al menor a tomar decisiones erradas al no sentirse escuchado. Por otra parte, el factor externo infiere a los grupos armados organizados en espacios cercanos a viviendas, en ese contexto hay corredores de droga y marginalidad social.

Ambas situaciones conllevan a que apenas aparezca el reclutador, ellos se vayan escojan o que sería para ellos la mejor opción.

Casos en Santander

En 2017, el Concejo de Bucaramanga hizo una importante denuncia, se trataba de una red de prostitución infantil en los colegios.

En videos quedó registrado el momento en el que estudiantes de décimo y once grado de varias instituciones oficiales de la capital santandereana (entre 15 y 17 años), reclutaban estudiantes susceptibles de grados séptimo, octavo y noveno (entre 13 y 15 años).

Las persuadían con dinero, si la reclutadora la lograba convencer, tendría un reconocimiento económico de 100 mil pesos.

Un encuentro sexual podía valer 150 mil pesos, y si era virgen, 200 mil. De igual manera si no se usaba protección el valor aumentaba.

Por otra parte, esta red las obligaba a consumir drogas como marihuana, cocaína y heroína, para volverlas adictas y controlarlas de manera más sencilla.

Esta denuncia también añadía pornografía infantil, se cree que grababan a las menores reclutadas y vendían los videos a personas interesadas o mercado negro.

En otra ocasión, también en Bucaramanga, decenas de niños entre 1 a 5 años, eran alquilados para la mendicidad. El ‘modus operandi’ consistía en usar estos menores, drogarlos con Clonazepam y la Levomepromazina (medicamentos psiquiátricos con prescripción médica), y en compañía de un adulto (en la mayoría de casos eran venezolanos), pedían dinero largas jornadas.

Según imágenes y audios que evidenciaron esta escalofriante denuncia, una persona con bebé en brazos, podía ganar hasta 100 mil pesos diarios. El alquiler de cada niño valía cerca de 20 mil pesos.

La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, en julio de 2019 pidió a las autoridades locales, encargarse de esta denuncia, la respuesta de la alcaldía de Bucaramanga fue negar rotundamente esta preocupante situación.

“128 niños los que están en el proceso de restablecimiento de derechos, es decir, protegidos por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), de los cuales solo hay un caso ya judicializado de lo que se denomina ‘mendicidad ajena’, que quiere decir un niño que pudiera estar siendo utilizado para alquiler”, declaró el Gerente de Frontera con Venezuela de Presidencia, Felipe Muñoz al periódico El Tiempo en julio de 2019.

Después de esa situación no se conoció hasta la actualidad, ningún hecho de reclutamiento en esa zona de Santander, sin embargo, no es un secreto que sí habrían casos y los desconocemos.

Otro estilo de reclutamiento

Otro caso que conoció esta redacción, apunta a otro estilo de reclutamiento para abuso sexual en menores de edad.

Conocimos la historia de una adolescente de 15 años que contó su historia, “un señor mayor se acercó a la salida de mi colegio y me dijo que yo estaba muy linda, yo estaba con una amiga, luego le pedí el favor que nos llevara, le di mi nombre y luego me escribió por Facebook, me llamaba, era intenso”. Pasaron los días y las dos menores cayeron en la persuasión de este sujeto.

“Me decía que fuéramos amigos, que tenía todo el apoyo de él y que confiara en él que iba a ser bien conmigo, después, me dijo que le enviara fotos o que saliera con él”, añadió la jovencita. Posterior, le insistía para que trabajara con él.

Tiempo después que creció la confianza, afirmó que “quería estar a solas conmigo, que quería pasarla bien rico”.

Les pagaba cerca de 100 mil pesos, le regalaba ropa y celulares a cambio de fotos que las jovencitas le enviaban.

Supimos, detrás de los micrófonos y a través de un operativo con la Sijín, que el sujeto oscilaba entre los 60 a 65 años, era presuntamente el ‘transportador’ y reclutador de las menores, lo cual supimos que trabajaba en eso por más de 20 años.

Finalmente, otra menor diferente a la que nos dio las declaraciones se encontraba en el momento del operativo y fue llevada a la Comisaria de Familia, tenía 13 años, era extranjera y no vivía con sus padres.

Supimos por fuentes de familiares que los padres de la joven que habló con nosotros, no quisieron denunciar; al parecer, el ‘transportador’ les llevaba mercados y dinero.

Este caso no ha sido denunciado a las autoridades, se cree que el sujeto continúa haciendo de las suyas.

¿Qué hacen las autoridades?

Las autoridades precisan acciones para prevenir y combatir el reclutamiento en menores de edad.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, precisó que se fortalecerá “la estrategia Entornos Protectores en 104 municipios de 21 departamentos donde se registran factores de violencia generalizada, cultivos ilícitos, minería ilegal, rutas y corredores de tráfico ilegal como el narcotráfico y contrabando.

Este programa es integral e incluye asegurar las condiciones necesarias para evitar la recaptación; el proceso psicoterapéutico para la superación del trauma; la reconstrucción de la red vincular de apoyo que le permitirá a la niña, niño o adolescente desvinculado tener una reintegración sostenible en un medio ajeno a la guerra; el retorno a la vida escolar, el acceso a los servicios de salud y el trabajo con la comunidad receptora.

Mientras tanto, en Bucaramanga, el intendente Fredy Velasco manifestó que “la Policía a través de Infancia y Adolescencia, maneja el programa ‘Abre tus Ojos’, el cual consiste en realizar actividades de prevención a través de la enseñanza y aprendizaje que contribuyan a la formación integral de valores y principios, interviniendo los factores originadores de riesgo y las causas facilitadoras de los fenómenos que ponen en situación de vulnerabilidad a los niños, niñas y adolescentes en el área metropolitana de Bucaramanga”, precisó Velasco.

Cabe resaltar que Santander no tiene grupos al margen de la ley, sin embargo, las bandas criminales urbanas de las principales ciudades son quienes actúan reclutando.

En 2019, el 36% de los menores reclutados por bandas criminales urbanas, son usados para comercializar estupefacientes en modalidad de microtráfico y el 29% son usados para cometer hurto.

Hablamos con la Policía de Santander para profundizar en el tema de prevención respecto a su área, respondió que “en el Departamento de Policía Santander con nuestro Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia, el apoyo de las diferentes especialidades se han liderado de manera conjunta y articulada con las diferentes autoridades, actividades encaminadas a la protección de nuestros niños, niñas y adolescentes, de esta manera, se han llevado a cabo 47 acciones de prevención, sensibilizando a más de 2,210 personas en todo el departamento”, declaró el coronel Carlos Julio Cabrera Suárez, comandante de la Policía de Santander.

El dato: Es necesario resaltar que la jurisdicción de Policía de Santander la componen 78 municipios del Departamento y no se han presentado casos de reclutamiento, toda vez que aquí no se tiene presencia de grupos armados organizados al margen de la ley o grupos armados residuales.

En 2020

A inicios de 2020, la Gobernación de Santander confirmó que hay 602 adolescentes que se encuentran recluidos en un Centro de Atención Especializada, la mayoría de ellos por ser capturados en flagrancia estando en una organización o banda criminal dentro de alguno de los municipios del área metropolitana (Piedecuesta, Girón, Bucaramanga y Floridablanca).

Asimismo, el gobernador de Santander Mauricio Aguilar, denunció a las autoridades a principios del 2020 que en tres municipios del Magdelena Medio estarían reclutando menores para tráficos de drogas, estos municipios fueron Cimitarra, Puerto Olaya y Puerto Wilches.

En una entrevista a Blu Radio, afirmó que “preocupa lo que están viviendo los jóvenes, no puede seguir siendo víctimas de grupos al margen de la ley, bandas del microtráfico que vienen acechando (…) Se viene detectando que son bandas criminales que vienen reclutando a menores”, dijo Aguilar.

En enero, un joven de 14 años fue asesinado a bala en Puerto Wilches, al parecer, estaría involucrado en un ajuste de cuentas por microtráfico. La alcaldía de ese municipio decretó toque de queda por unos días.

En Cimitarra también murieron asesinados dos menores luego que un tiroteo irrumpiera un partido de fútbol en la cancha municipal.

Las bandas criminales

Principalmente, las bandas criminales que reclutan menores de edad, son organizaciones dedicadas al microtráfico, prostitución infantil y hurto.

En 2020, el fiscal Francisco Barbosa en una visita a Santander, anunció que había bandas en Girón y Bucaramanga, quienes se dedicaban al reclutamiento de niños, niñas y adolescentes para usarlos como instrumento de sus fechorías.

Barbosa se comprometió a acabar con estas bandas que tenían azotados los barrios de San Martín y San Pedro en Bucaramanga y en varias localidades de Girón.

Según la Defensoría del Pueblo, ha incrementado la presencia de Bacrim en varios departamentos de Colombia, “se ha mostrado preocupada por el avance de estos grupos hacia algunas zonas donde antes no tenían presencia significativa, y a donde han llegado a disputarle el territorio a las Farc y el Eln, lo que deja a las poblaciones en alta situación de vulnerabilidad. Hay cuatro departamentos: Bolívar, Chocó, Cundinamarca y Santander, en los que hacen presencia al mismo tiempo tres bandas criminales”, afirmó el ente en un comunicado a través de su página web.

Periodista: Pablo Füerman.