Durante las jornadas de militarización entre rusos y ucranianos, se han viralizado contenidos en las redes, que no mantienen acercamiento alguno con el conflicto entre ambas naciones, y generan múltiples especulaciones entre los internautas.

Las primeras normativas que se efectúan y deben manejarse cuidadosamente, son las fechas y calendario del hecho que se está presentando.

Vinculan escenarios bélicos que no van enlazados con la situación de los dos países, y, además el material gráfico que se expone lidera la atención de miles usuarios que conviven con las redes sociales.

Medios de comunicación falsos y páginas anónimas también son la representación falsa de publicaciones relacionadas con el conflicto, a la cual acuden gran conjunto de usuarios de todas partes del mundo y debido a ella, expanden la desinformación como mecanismos de primera mano entre la comunidad virtual.

La coherencia entre los titulares, y la ortografía que se plantean entre los documentos informativos, también pueden ser detalles que no deben omitirse ni pasarse por alto mientras la situación entre las dos naciones se incrementa,

Las redes promueven mecanismos fidedignos de información, pero a su vez, repliegan innumerables sitios de falacias textuales que dejan en paréntesis la teoría de la verdad, y la objetividad de la misma, en cuanto a investigaciones informativas. ¡No caiga en ellas!

Por: Jesús David Beleño