Defensoría logró consenso para reactivar agua y luz en base de Tibú con uniformados retenidos

    La Defensoría del Pueblo arribó a Caño Indio para ayudar a solucionar el conflicto entre cultivadores de coca y la Fuerza Pública.
    La Defensoría del Pueblo arribó a Caño Indio para ayudar a solucionar el conflicto entre cultivadores de coca y la Fuerza Pública.

    Se espera la presencia de autoridades nacionales para avanzar en la liberación de los militares y policías.

    Desde el domingo, unos 130 soldados y policías se encuentran retenidos por pobladores en la base militar de Caño Indio, en Tibú, quienes, además, les cortaron los servicios de agua y energía eléctrica.

    Unos 300 cultivadores de coca, con palos y machetes, según lo informado por el Ejército Nacional, rodearon a las tropas que desarrollaban labores de erradicación de cultivos ilícitos en la vereda Los Cuervos y los condujeron hasta las instalaciones militares. Simultáneamente, 150 habitantes en el sector Las Palmas protagonizaron una situación similar con militares y policías.

    La Defensoría del Pueblo informó que, tras el diálogo con la comunidad de Caño Indio y policías militares de la zona, logró un consenso para restablecer los servicios básicos interrumpidos a la base militar.

    “Se espera la presencia de autoridades nacionales para avanzar en la mediación ante la retención de soldados por parte de campesinos de la zona, debido a inconformidades en el programa de sustitución de cultivos ilícitos”, señaló el Ministerio Público.

    Este martes, los altos mandos de la Fuerza Pública decidieron enviar más soldados y policías para actuar de ser necesario y mantener el orden público en Caño Indio. El brigadier general Fabio Leonardo Caro Cancelado, comandante del Comando Específico de Norte de Santander, tildó de secuestro lo que está ocurriendo en este municipio del Catatumbo.

    Cancelado indicó que “los cocaleros están cometiendo cinco delitos”: asonada, perturbación de actos oficiales, secuestro, violencia contra servidor público, sabotaje y daño a servicios de comunicaciones, energía y agua.

    Carlos Martínez, comandante del Departamento de Policía de Norte de Santander (Denor), responsabilizó a ‘Jhon Mechas’, jefe de las disidencias de las Farc; y a dos hombres conocidos con los alias ‘Luis’ y ‘Chepe’, de lo que ocurre en Tibú y que es “una retaliación” a la destrucción de un inmenso laboratorio de cocaína en la zona recientemente.

    Leonardo Favio Oliveros Medina