En las últimas horas el Ministerio de Defensa ruso anunció que a través del uso del misil Kinjal había destruido un depósito de armas subterráneo cerca de la frontera con Rumania.

“El 18 de marzo, el complejo aeronáutico Kinjal, con sus misiles balísticos hipersónicos, destruyó un importante depósito subterráneo de misiles y munición de la aviación ucraniana en la localidad de Deliatin, en la región de Ivano-Frankivsk”, anunció el portavoz del ministerio de Defensa, Igor Konashenkov.

Con el uso de este tipo de misiles, el ejército ruso desafía las defensas antiaéreas de Ucrania, porque de acuerdo con el portavoz, su velocidad sería de unos 12.000 kilómetros por hora y su gran capacidad de camuflaje lo torna imposible o muy difícil de interceptar.

Rusia se convirtió en el primer país en implementar y desarrollar de este tipo de armamento hipersónico.

En las últimas 24 horas ocho ciudades de la región de Donetsk han sido atacadas por el ejército ruso, con el uso de misiles aéreos, cohetes y artillería pesada. De acuerdo con la Policía Nacional de Ucrania, este sábado cerca de 37 edificios residenciales han sido destruidos, ocasionado con ello cientos de víctimas.