El procedimiento pretende ser un inicio para aliviar la escasez de órganos en pacientes que los requieren con urgencia.

Un avance científico -histórico- logró realizar el centro médico Langone Health de la Universidad de Nueva York, luego de trasplantar de forma experimental un riñón de cerdo al cuerpo de una mujer con muerte cerebral, conectada a un respirador artificial y con signos de disfunción renal; por su puesto, con el consentimiento de sus familiares, quienes accedieron antes de apagar su soporte vital.

El riñón trasplantado fue de un porcino GalSafe (genéticamente modificado), y tras la intervención el nivel de creatina se estabilizó y produjo “la cantidad de orina que cabría esperar”, indicó Robert Montgomery, líder del equipo quirúrgico; quien, además resaltó que: “en tres días que el órgano permaneció conectado a los vasos sanguíneos de la receptora, demostró estar funcionando y arrojó resultado que parecían bastante normales”.

Cabe resaltar que, el procedimiento se realizó durante el mes de septiembre y el informe se dio a conocer durante las últimas horas, por la agencia Reuters.

Finalmente, la alternativa resulta viable ante la clara escasez de órganos a nivel mundial; asimismo, el avance científico es un nuevo paso hacia el campo de los xenotrasplantes, referido al intercambio de células y tejidos entre diferentes especies.