Nuevos espacios creados pensando en un mejor ambiente y en la ecología, es el objetivo de este grupo de colombianos que hacen casas amigables con el planeta.

Apostándole a la ecología y a la construcción en las zonas alejadas del país, el equipo colombiano de Woodpeckers inició un proyecto con el que manufacturan madera con las cáscaras de los granos de café y otros residuos del plástico.

Normalmente conocemos el café de Colombia como uno de más exquisitos, a nivel mundial, pero la compañía decidió utilizar los granos de café de una manera única y rentable, por lo que ahora es una materia prima para la fabricación de bloques de madera, con la que se han construido casas para los más necesitados.

Con esa premisa de cuidar el medio ambiente mientras se construyen casas, nació Woodpecker, una startup que está iniciando su proyecto de la mano del reciclaje y de la solidaridad.

La empresa tiene una meta trazada que es llevar viviendas dignas a lugares apartados Colombia, y lo ha logrado por medio de una alianza y del factor diferenciador en sus productos de construcción, que incluyen cascarilla de arroz, heno, aserrín, fibra de palma, fibra coco, y ahora el conocido cisco de café.

Gracias al apoyo de los beneficiados y a las redes sociales, algunas ONG se han unido a esta iniciativa de ser ecológicos, económicos y con fácil acceso.

Woodpecker espera llegar a trabajar con el Gobierno Nacional para continuar expandiendo sus viviendas en otros proyectos sociales, generando un beneficio para los ciudadanos que aún no tienen un techo en Colombia.