Los estudiantes son movilizados a sus escuelas en camionetas, pero todos no caben.

Una tragedia como la que ocurrió en San Andrés, Santander, en donde un bus escolar se volcó y murieron seis niños, es la que temen los padres de familia del corregimiento Carmen de Nazaret de Salazar de las Palmas, Norte de Santander.

Allí, los estudiantes son movilizados a escuelas en camionetas, pero, por falta de espacio, algunos viajan colgados del vehículo. Esta situación genera mucha inquietud, según Aníbal Flórez, papá de tres alumnos del colegio Nuestra Señora del Carmen.

“Estamos preocupados, porque las camionetas van con sobrecupo. Los carros que hay no alcanza. ¿Quién le va a responder a uno por sus hijos, si les pasa algo? Nadie. Queremos que mejoren, que envíen un carro más. Hay tres camionetas para mi vereda, pero ellos recogen niños en Santa María, parte baja y parte alta; Las Mercedes, San José y una parte de San Antonio”, expresó Flórez.

El alcalde de Salazar, Frank Carlos Castrillón Rojas, ante la inquietud expresada por la comunidad, manifestó que “es preocupante ver el sobrecupo en estos vehículos”, por esto, “inmediatamente se tomó contacto con el contratista encargado del transporte escolar”, para acordar “una reunión urgente”.

“Vamos atender esta situación, para no poner en riesgo la integridad física y la vida de estos estudiantes”, recalcó el mandatario. Castrillón reiteró su compromiso con ofrecer un transporte escolar eficiente y a “corregir lo que haya que corregir”.

Leonardo Favio Oliveros Medina