Autoridades de algunas capitales ordenan a los ciudadanos “evitar desplazamientos inútiles”.

China registró este jueves 402 nuevos casos por COVID-19, en un momento en el que la variante ómicron está presente en un tercio de las provincias del país asiático.

Aunque son números muy bajos, suponen para China el nivel más alto de contagios desde marzo de 2020.

Cabe resaltar que, con la aparición de unos pocos casos en una región o ciudad, las autoridades en este país imponen generalmente severas medidas de confinamiento a gran escala y proceden a realizar test masivos a la población.

Sin embargo, autoridades locales parecen adoptar estrategias más moderadas.

No obstante, en diciembre, las autoridades de Xi’an (norte) impusieron un confinamiento de un mes a sus 13 millones de habitantes por un brote en la ciudad. Fue el confinamiento más largo en China desde el cierre de Wuhan, primer foco del COVID-19, entre enero y abril de 2020.