El Gobierno de Chile deportó 138 migrantes irregulares, entre ellos 86 venezolanos y 52 colombianos, quienes ingresaron de manera ilegal desde la frontera con Bolivia y ahora deberán regresar a sus países de procedencia.

La entrada de miles de extranjeros durante siete días, generó un colapso en la tranquilidad y sistema de salud del municipio Colchane, Chile, una localidad de apenas 1.700 habitantes que recibió el paso ilegal de la migración.

Las autoridades sanitarias fueron las encargadas de iniciar con los trámites para devolver a las personas, ya que las cifras de contagios por Covid-19 aumentó a causa de la ola migratoria.

Durante la semana pasada, dos extranjeros, uno venezolano y otro colombiano, fallecieron mientras esperaban continuar con su camino migratorio.

Por Silvia León Sisa