La sede para la atención de víctimas quedó destruida por ataques tras las protestas.

El acto generó el rechazo del alcalde del distrito petrolero, Alfonso Eljach, quien además pidió que se investigue el hecho para encontrar a los responsables.

“Este es un ataque que afecta a más de 50 mil víctimas del conflicto armado que se ha vivido en el Magdalena Medio. Fueron destruidos documentos fundamentales para el procesos de reparación y verdad”, afirmó el mandatario.

El ataque al CRAV representa una grave violación del derecho internacional humanitario.

Por Fabián Morales Gómez