Este laboratorio que ofrece servicios tecnológicos para examinar la calidad del café que se produce en el oriente colombiano funciona desde hace cuatro años.

El centro tecnológico está haciendo pruebas a las nuevas semillas desarrolladas en él, que buscan un mejor sabor y olor en el producto final.

Para Patricia Rodríguez Martínez, subdirectora del CSET, con este espacio buscan fortalecer e impactar de manera positiva el sector cafetero del departamento. “Se espera garantizar un modelo de laboratorio que impacte de manera positiva, ayude a fortalecer y mejorar tanto prácticas de producción, como control de la calidad en toda la cadena productiva del café, donde permita a la comunidad académica contar con un espacio abierto a la investigación, a la innovación y al desarrollo en áreas relacionadas al aprovechamiento sostenible de todos los productos y subproductos del café”

En el departamento hay alrededor de 32.000 familias que viven de la producción de este grano en 75 municipios, lo que genera 41.000 empleos directos e indirectos al año en las zonas rurales de Santander.

Por Fabián Morales Gómez