Las fuertes lluvias que se han venido presentando en todo el departamento tiene en alerta a las autoridades, pues de acuerdo con la Gobernación ya se ha agotado su capacidad de respuesta para atender las emergencias en los 40 municipios afectados por las precipitaciones.

Es por esto que Norte de Santander se encuentra en emergencia debido a las lluvias que han ocasionado deslizamientos y cierres de vías, dejando incomunicados a varios municipios de la región.

A la fecha está ola invernal ha ocasionado siete fallecidos, una cifra de 3.302 familias damnificadas y 220 evacuadas preventivamente.

De igual forma se han visto afectadas 2.053 viviendas, las cuales han colapsado y 325 tramos viales con daños de estructura.

Estas cifras fueron presentadas en un informe elaborado por la Consejería Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres.

Una de las principales afectaciones que se han visto comprometidas por los estragos que han dejado procesos de remociones de masa, los colapsos de estructura y las crecientes súbitas han sido los corredores viales del departamento.

Es por eso que el gobernador Silvano Serrano ha manifestado que en este momento enfrentan a la falta de presupuesto, pues los daños superan la capacidad de inversión.

A raíz de esta situación a través de la Consejería Departamental se plantea solicitar un Puesto de Mando Unificado Nacional “donde podamos solicitar el apoyo tan necesario en este momento para el Departamento que tanto lo necesita”.

Hasta el momento hay importantes afectaciones en las más de 11.319 hectáreas de las zonas rurales, debido a que las precipitaciones han destruido cultivos principalmente de yuca, plátano, cacao, palma de aceite, arroz, lulo, fresa, tomate de árbol, arvejas papa y maíz, entre otros.

Por Diana Merchán