Sarah fue diagnosticada con parálisis cerebral al nacer, pero ha logrado superar todas las circunstancias y ahora es animadora en Winnebago, Illianois.

Imágenes de Sarah Hinde.

Solemos escuchar de historias tristes donde ni la esperanza ni la perseverancia fueron factores importantes en la toma de decisiones, pero la vida de Sarah Hinde inició con tan solo 22 semanas y su recorrido ha estado repleto de eventos milagrosos.

La joven estadounidense era la protagonista de caso desalentador para los médicos, pero no para ella y su familia. “Solo pesaba una libra, es decir, 10 onzas. Y los doctores me decretaron entre un 2% a 10% de probabilidades de sobrevivir. Mi médico me dijo que nunca podría hablar o caminar, aunque viviera”, aseguró Hinde a un medio local.

La pequeña mujer tuvo un crecimiento bastante difícil, ya que sus huesos y músculos no crecían, a pesar de los costosos tratamientos por los que pasaba. Hiden debió someterse a una cirugía para mover sus tendones, rótula y remodelar su fémur. Ahora, después de un arduo trabajo de terapia física, Sarah se recuperó casi en su totalidad.

“Todo el mundo tiene espíritu de pertenencia escolar y ella creció con eso. Ella se enorgullece de donde sea que esté, pero es muy especial cuando Sarah viene aquí porque no se limita a lo que puede y no puede hacer”, comentó su entrenadora de porristas de Winnebago High School, Haylee O’Sullivan, quien ha estado involucrada en la mayor parte del trabajo físico de recuperación de Sarah.

Después de años de sueños y esfuerzos por fortalecer sus huesos, Hiden pudo ser una animadora bajo las luces de la noche del viernes 27 de agosto, en su ciudad natal, durante un partido de fútbol americano.

La perseverante Hinde espera graduarse en primavera del siguiente año, y asegura que se convertirá en una reconocida conferencista para inspirar a otros.

Por Silvia León Sisa.