13 atentados en una semana en Norte de Santander

13 atentados en una semana en Norte de Santander

Conozca los hechos violentos que vivenció Norte de Santander en medio del paro armado del ELN

El Paro Armado por parte del Ejército Popular de Liberación Nacional dejó fuertes afectaciones en el departamento, ocho fueron los municipios que lidiaron frente a los actos criminales por el grupo al margen de la ley.

El primer suceso, se produjo en horas de la madruga del 11 de febrero sobre el municipio de San Calixto, una vivienda se vio afectada por los enfrentamientos entre el EPL y Los Pelusos, la residencia en la que habitaban niños y personas de la tercera edad, recibió más de 25 impactos de bala, para fortuna no hubo ningún herido.

Así mismo, mientras sucedía el enfrentamiento entre los grupos al margen de la ley, a unos kilómetros sobre la zona rural de Hacarí dos hombres atentaron contra la vida de Víctor Manuel García Bayona, de 49 años de edad, propinándole una muerte inmediata con ocho impactos de bala.

24 horas después de los dos primeros ataques en zona rural, los actos criminales se trasladaron al municipio de Cúcuta donde incineraron una buseta en horas de la madrugada de la empresa de transporte público Coomicro.

Al día siguiente en el municipio de Villa del Rosario sobre el corregimiento de Juan Frío, fueron hallados dos cuerpos sin vida, un colombiano y un venezolano con varios impactos de bala en sus cráneos.

Sin embargo, el paro armado seguía poniendo en boca de los Nortesantandereanos más hechos delictivos, sobre las 10:30 p.m del miércoles 12 de febrero, en el kilómetro 2 de la vía que conduce de Cúcuta al Zulia, fue abandonado un Chevrolet Spark que hacia parte del transporte público y era operado por una mujer, a la cual se lo habían hurtado una hora antes del hallazgo.

Pasaban las horas, se cerraba la noche y despertaba el municipio de Sardinata con una carga explosiva sobre el puente de La Virgen, la comunidad alarmada denuncio ante el Ejército Nacional y fueron ellos quienes detonaron el artefacto sin daños a los habitantes del sector, este fue el único suceso presente durante la jornada del jueves 13 de febrero.

Ante la alerta de los primeros 7 golpes que propino el EPL en tan solo tres días, el departamento amanecía una vez más con incertidumbre. El 14 de febrero, fue el día en el que comenzó el paro armado definido sobre el país, el cual cumplió una jornada de 96 horas en cuatro días.

Frente a un tímido crepúsculo, se deslumbraba un nuevo ataque sobre la vía Y de Astilleros en el municipio del Zulia, una fuerte carga explosiva detonó en un llamado box coulvert que hacia la tarea de unir el oriente colombiano hacia la zona costera del país.

Así mismo, el fuego no cesaba en el Catatumbo, el cabo primero del Batallón de Operaciones terrestres, Felipe Norbey Palacios, fue asesinado por un francotirador mientras cumplía su labor de centinela el 15 de febrero en la zona rural del municipio de Convención.

Mientras el artefacto hacia contacto con el cuerpo del militar, en la vía que conducía desde Ocaña al mismo sector, era atacado y baleado un camión cisterna junto a otros vehículos para obstaculizar las comunicaciones.

Diez eran los atentados perpetuados por el EPL hasta el domingo, días en los que el Catatumbo tuvo que sufrir fuertes incidentes de orden público; pero las zozobras y penumbras aún tenían por contar dos historias más cerca a la capital del departamento y sobre el mismo.

Villa del Rosario, respiraba una nueva onda terrorista sobre el conjunto cerrado Los Mangos, cerca de las tres de la madrugada se instalaron dos cilindros bomba conectados a un detonador y una bandera del EPL sobre él, gracias a la intervención de la policía nacional pudieron ser desactivadas.

El EPL, aún con los desenfrenados actos delictivos que cometió, deseaba ponerle un punto final a su indescifrable paro armado en el departamento; así fue, como a las 7:00 am y con la desactivación de los artefactos explosivos en el municipio cercano se creía que el paro estaba por terminar, pero no fue así.

Las autoridades fueron puestas en alerta y durante dos horas y media el cuerpo Anti-Explosivos de la Policía Nacional logró estallar de manera controlada una caja bomba ubicada sobre el Canal Bogotá, a pesar de que no hubo heridos, la onda explosiva destruyó al menos en un radio de 100 metros a la redonda, vidrios de apartamentos y vehículos que no pudieron ser evacuados del sector.

Ante los múltiples ataques terroristas y las diferentes familias afectadas no solo en el departamento, sino también en el país, se espera un diálogo continuo entre el Gobierno y el EPL, para que exista una pronta recuperación del poder por parte de las autoridades de orden nacional.