Posible terremoto "Big One" en Estados Unidos enciende las alarmas

Posible terremoto "Big One" en Estados Unidos enciende las alarmas

Alerta por un posible terremoto en Estados Unidos, luego de varios sismos que ha presentado la zona de California

Fuente: Telemundo.com

La temida falla de San Andrés que ha sido motivo para grandes películas de Hollywood, comienza a hacerse notar. Después de los temblores que ha presentado la zona en los últimos días, el panorama ya es desolador, edificios derrumbándose, personas atrapadas en los escombros y fuertes vientos que amenazan la costa con tsunami, son imágenes que ya se comienzan a difundir en los medios.

El 4 de julio, día célebre para los estadounidenses, ahora queda como una fecha recordada por el fuerte sismo que sacudió a la ciudad de Los Ángeles, además de zonas como Las Vegas y sectores aledaños.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, “para un terremoto de tal magnitud se esperan muchos temblores secundarios”, allí también se hizo hincapié en el hecho de que en cualquier temblor de tierra de ese tipo “hay un 5% de posibilidades de que algo aún más grande suceda en los próximos tres días”.

Las autoridades se encuentran en alerta después de que, en ese pasado viernes, el sismo de magnitud 7,1 sacudió el sector sureste de California. En las últimas 48 horas se han sentido varias replicas en la misma área afectada. Hasta el momento, no se han reportado personas fallecidas; sin embargo, medios locales confirmaron cierta cantidad de heridos y daños en las casas debido a las fugas de gas.

¿A qué se refieren con el “Big One”?, los ciudadanos temen a que acontezca un terremoto que supere el nivel registrado hasta ahora en magnitud, lo describen como un terremoto catastrófico, que según los sismólogos, ya debía haber ocurrido en la temeraria falla.

Según estudios, la falla de San Andrés comprende un recorrido de 1.300 kilómetros, y parte de ella se rompió hace aproximadamente unos 160 años, ocasionando estragos. Uno de ellos en 1906, que provocó un terremoto devastador de 7,8 grados de magnitud que destruyó en su mayoría a la ciudad de San Francisco y dejó un saldo de 3.000 muertos.